Comunidad: Comunidad de Madrid |
Provincia: Madrid
Municipio: Villanueva de la Cañada |
Localidad: Villafranca del Castillo
Código: M-CAS-007
Castillos y fortalezas medievales con funciones militares y residenciales.
Fortaleza del siglo XV, situada sobre el cerro Horcajo, cerca de la confluencia de los ríos Aulencia y Guadarrama.
El Castillo de Aulencia se levanta en el vértice que forman los ríos Aulencia y Guadarrama, en los alrededores de la colonia de Villafranca del Castillo, en el término municipal de Villanueva de la Cañada, provincia de Madrid.Se puede llegar a él siguiendo las señales que indican hacia la estación de seguimiento de satélites de la E.S.A. (European Space Agency).
El origen del Castillo de Aulencia es incierto, aunque algunas fuentes sugieren que podría haber sido una fortaleza musulmana. Su primera referencia documental data de 1450, cuando aparece mencionado como fortaleza en un testimonio de don Alfonso en la ciudad de Madrid. En el siglo XIV pertenecía a García Fernández y posteriormente, en el siglo XV, pasó a manos de Alfonso Álvarez de Toledo, noble al servicio de Juan II de Castilla.
En 1455, el rey Juan II otorgó privilegios al enclave, estableciendo que la fortaleza y su caserío llevarían el nombre de Villafranca del Castillo. En este mismo siglo, los Núñez de Toledo, descendientes de los Álvarez de Toledo, realizaron una ampliación, añadiendo un doble muro defensivo alrededor del núcleo principal.
A partir del siglo XVI, el castillo perdió su función defensiva y quedó en desuso. En 1813, el testamento del Marqués de Gelo y Villamagna describe Villafranca del Castillo como un despoblado. En 1844, el paraje aparece inventariado como un conjunto de viñedos, caseríos y tierras de labor. En 1880, el castillo fue adquirido por Fernando Puig y Gilbert, y en 1918, por la familia Ballesteros, quienes lo mantienen en la actualidad. Durante este período, sirvió como vivienda para el guarda de la finca.
Durante la Guerra Civil Española, el castillo fue utilizado como refugio por una brigada de soldados soviéticos que luchaban con el ejército republicano en la batalla de Brunete (julio de 1937). La fortaleza fue bombardeada por las tropas nacionales y, tras la contienda, quedó en estado de ruina.
El Castillo de Aulencia es una fortaleza de pequeñas dimensiones, formada por un cuerpo principal de planta cuadrada, con aproximadamente 25 metros de lado. A su alrededor se extiende una barbacana exterior que reforzaba su defensa. Su elemento más destacado es la torre del homenaje, de más de 20 metros de altura, adosada a una de las esquinas del edificio principal. Esta torre ocupa casi la cuarta parte del conjunto y consta de varios pisos, aunque actualmente solo es accesible la planta baja, compuesta por dos salas abovedadas comunicadas entre sí.
El castillo contaba con ocho torres cilíndricas situadas en los vértices y en el centro de cada uno de los cuatro lados del recinto principal. Los muros tienen un grosor aproximado de 1,5 metros y una altura de seis metros. En su interior se encuentran algunas estancias subterráneas. Las torres cilíndricas, en su mayoría macizas, refuerzan la estructura de la fortaleza, aunque algunas de ellas servían de acceso entre los diferentes niveles del edificio.
A pesar de su estado ruinoso, el castillo conserva gran parte de su estructura original. Su arquitectura es similar a la de otras fortificaciones de Castilla, especialmente al Castillo de Jadraque en Guadalajara.
El castillo se encuentra en estado de ruina progresiva. Sus muros presentan socavaciones en la base, lo que podría provocar su derrumbe si no se interviene para su conservación.
Es de propiedad privada y no está permitido el acceso al recinto.
No es visitable. El castillo se encuentra dentro de una finca privada y el acceso está restringido.
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
CastillosNet agradece la colaboración de Iván Bernárdez Gil, Javier Agudo García, Miguel Ángel Cebrián Martínez