Comunidad: Castilla y León |
Provincia: Burgos
Municipio: Aguas Cándidas |
Localidad: Río Quintanilla
Código: BU-CAS-081
Castillos y fortalezas medievales con funciones militares y residenciales.
Castillo de la época de la Reconquista, actualmente en estado de ruina, situado en un enclave estratégico.
El Castillo de Peña Castilviejo se encuentra en la peña del mismo nombre, a la entrada del desfiladero de Caderechas, cerca de la pedanía de Río Quintanilla, perteneciente al término municipal de Aguas Cándidas, en la comarca de la Bureba, provincia de Burgos. Aguas Cándidas se encuentra a 30 kilómetros al noroeste de Briviesca y a 60 de la capital burgalesa por la carretera de Poza.
El castillo de Peña Castilviejo data de la época de la Reconquista, cuando se levantaron numerosas fortificaciones para el control y defensa de los pasos estratégicos de la región. Su emplazamiento en la entrada del desfiladero del Valle de las Caderechas responde a la necesidad de vigilar y proteger este acceso natural en la comarca de la Bureba.
A lo largo de los siglos, el castillo fue perdiendo su función militar y acabó cayendo en el abandono, hasta quedar reducido a las ruinas que hoy se pueden observar. Su historia está ligada a la red de fortificaciones que protegían las rutas medievales de la zona, desempeñando un papel clave en la defensa del territorio.
Actualmente, del castillo solo quedan fragmentos dispersos de sus antiguos muros, con restos de lienzos que oscilan entre los 2,5 y 10 metros de largo y entre 2 y 3 metros de altura. También se conserva un cubo de más de 2 metros de diámetro y altura similar, lo que permite imaginar la envergadura que tuvo la fortaleza en su época de esplendor.
En el centro de la edificación se encuentra una oquedad colmatada de tierra que, según algunas hipótesis, podría haber sido la entrada de una cueva con conexión directa a la torre del castillo, reforzando así su función defensiva y estratégica.
Situado en la cima de la peña de Castilviejo, el castillo aprovechaba la dificultad del terreno para fortalecer su posición. Sin embargo, la vegetación ha invadido completamente sus restos, dificultando la apreciación de los vestigios aún conservados.
Se encuentra casi desaparecido. Apenas quedan unas pocas ruinas.
Es de acceso libre. La densa maleza en las laderas y en los propios restos dificulta su visita.
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
CastillosNet agradece la colaboración de Carlos Orgaz Heredero