Comunidad: Andalucía |
Provincia: Córdoba
Municipio: Córdoba |
Localidad: Córdoba
Código: CO-CAS-036
Monumentos militares: Alcazabas, alcázares y conjuntos islámicos con funciones defensivas y residenciales.
Fortaleza construida en el siglo XIV sobre restos romanos e islámicos, que fue residencia real, sede de la Inquisición y cárcel hasta el siglo XX.
El Alcázar de los Reyes Cristianos se encuentra a orillas del río Guadalquivir, en la plaza Campo Santo de los Mártires de la ciudad de Córdoba, provincia de Córdoba.
El Alcázar de Córdoba es una fortaleza construida en el año 1328 por orden de Alfonso XI sobre los restos de anteriores edificaciones, que abarcan desde la época romana hasta el periodo islámico. Sus antecedentes más antiguos se encuentran en una muralla romana del siglo I d.C., construida durante la refundación de la ciudad por Augusto, y en un castellum tardoantiguo edificado en el siglo V con la función de proteger el puerto fluvial y el puente romano sobre el Guadalquivir.
Durante el Emirato de Córdoba, el Alcázar andalusí se convirtió en residencia real, especialmente durante el reinado de Abderramán II (822-852), quien mandó construir un acueducto para abastecer de agua a la fortaleza. Bajo el dominio almohade, en el siglo XII, el edificio fue reconstruido, incorporando una alcazaba con estructuras militares avanzadas. En 1236, tras la conquista cristiana de Córdoba por Fernando III, el antiguo alcázar musulmán fue reutilizado, convirtiéndose en sede real castellana.
El rey Alfonso XI inició su reconstrucción en 1328, estableciendo el núcleo de la fortaleza que ha llegado hasta la actualidad. La estructura se amplió con nuevas murallas y torres, y se consolidó su uso como residencia de la monarquía castellana. Durante el reinado de Enrique II, las defensas fueron reforzadas y se añadieron torres albarranas. En el siglo XV, Enrique IV celebró aquí su matrimonio con Juana de Portugal en 1455, y en la Guerra de Sucesión Castellana, el alcázar fue ocupado brevemente por Alonso de Aguilar, hermano del Gran Capitán.
Los Reyes Católicos residieron en el alcázar entre 1482 y 1492, dirigiendo desde aquí la campaña contra el Reino nazarí de Granada. En este periodo, el alcázar fue testigo de acontecimientos históricos relevantes: Boabdil, último emir de Granada, fue encarcelado en 1483 tras su captura en la batalla de Lucena, y Cristóbal Colón acudió a solicitar financiación para su expedición en 1486. Durante este tiempo, la reina Isabel la Católica dio a luz en la fortaleza a su hija María de Aragón, futura reina de Portugal.
Tras la conquista de Granada en 1492, el alcázar perdió su función de residencia real y fue cedido al Tribunal de la Santa Inquisición, que lo ocupó hasta 1812. En este periodo, se realizaron modificaciones para adaptarlo a su nuevo uso, incluyendo la conversión de sus estancias en celdas y la construcción de una capilla. Durante la represión inquisitorial, se llevaron a cabo numerosos autos de fe y encarcelamientos, destacando la figura del inquisidor Diego Rodríguez de Lucero, quien ordenó la ejecución de más de cien personas en 1504.
En 1812, con la abolición de la Inquisición por las Cortes de Cádiz, el alcázar pasó a ser cárcel municipal. En 1931, con la Segunda República, fue declarado Monumento Histórico, pero continuó funcionando como prisión hasta 1941, cuando los presos fueron trasladados a la nueva cárcel de Fátima. Durante la posguerra, el edificio fue utilizado como sede militar.
A mediados del siglo XX, el alcalde Antonio Cruz Conde promovió una gran restauración del conjunto, desmantelando las estructuras carcelarias y rehabilitando sus patios, jardines y torres. En 1960, el alcázar fue abierto al público, consolidándose como uno de los principales monumentos de Córdoba. En 1994, fue incluido dentro del centro histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El Alcázar de Córdoba es un recinto amurallado de planta casi cuadrada, delimitado por cuatro torres situadas en sus esquinas: la torre del Homenaje, de planta octogonal; la torre de los Leones, de planta cuadrada, la más antigua y acceso principal al recinto; la torre de la Inquisición, de planta circular y utilizada históricamente para el archivo del Tribunal del Santo Oficio; y la torre de la Paloma, demolida en el siglo XIX y reconstruida en el XX.
El conjunto arquitectónico combina elementos de diferentes estilos. Su estructura responde al modelo de fortaleza gótica, pero en su interior conserva restos islámicos y romanos. El acceso se realiza a través de la torre de los Leones, desde donde se llega al Patio Mudéjar, un espacio ajardinado con albercas y estanques, rodeado por galerías porticadas.
En el interior del edificio, el Salón de los Mosaicos alberga una colección de mosaicos romanos procedentes de la plaza de la Corredera, así como sarcófagos paleocristianos. La antigua capilla de la Inquisición, con bóveda de cañón y lunetos, es otro de los espacios destacados. En la zona inferior se encuentran los Baños Reales, de estilo mudéjar, que imitan las termas islámicas.
El Patio de las Mujeres es otro espacio de gran interés, ya que en él se han hallado restos arqueológicos de la muralla romana del siglo I, estructuras defensivas visigodas y un muro almohade del siglo XII. En 2023, se descubrió en este patio un arco almohade oculto tras una puerta barroca, lo que confirmó la existencia de importantes reformas islámicas en la fortaleza tras la caída del Califato de Córdoba.
Los jardines del Alcázar son uno de sus principales atractivos. Están divididos en dos niveles: el jardín renacentista superior, con fuentes y estanques rodeados de vegetación, y el jardín bajo, dominado por la torre de la Inquisición. En el Paseo de los Reyes se encuentran esculturas de monarcas que han tenido relación con la fortaleza, incluyendo un grupo escultórico de los Reyes Católicos junto a Cristóbal Colón.
En los últimos años, el alcázar ha sido objeto de varias restauraciones. Entre 2015 y 2016, se recuperaron los restos arqueológicos del Patio de las Mujeres y se mejoró la accesibilidad con la instalación de ascensores. Entre 2019 y 2020, se restauró la torre de la Inquisición, y en 2023 se habilitó un nuevo acceso a través de la puerta Barroca.
El alcázar se encuentra en buen estado de conservación. Ha sido objeto de múltiples restauraciones, destacando las realizadas en el siglo XX para su recuperación como monumento histórico y las recientes intervenciones en sus estructuras defensivas y jardines.
Inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC) bajo la tipología de Monumento, publicado en la GACETA el 04/06/1931.
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
CastillosNet agradece la colaboración de Andrés Castro Magaña, Benito Ruiz Peinado, Gregorio Acedo R., Luis Puey Vílchez, Miguel Ángel Cebrián Martínez, Ramón Sobrino Torrens, Vicente Ramírez Bullón, Ángel García Cuevas