Castillo de Torres Cabrera

Imagen de Castillo de Torres Cabrera
Torre de Arias Cabrera / Torre de Torres Cabrera

Comunidad: Andalucía | Provincia: Córdoba
Municipio: Córdoba | Localidad: Torres Cabrera
Código: CO-CAS-022
Castillos y fortalezas medievales con funciones militares y residenciales.

Castillo fortificado con funciones agrícolas y militares, cuya torre originaria data del siglo XIII, modificado en el siglo XV y restaurado en el XIX.

Situación

El Castillo de Torres Cabrera se encuentra en la aldea de Torres Cabrera, en el término municipal de Córdoba, provincia de Córdoba.

Para llegar a él, desde Córdoba capital tomar la carretera N-432 en dirección a Granada. A unos 13 kilómetros se encuentra la antigua aldea de Torres Cabrera, de la que solo queda una cantina abierta, junto a las ruinas de una antigua estación de ferrocarril y algunas viviendas abandonadas. Desde la parte trasera de la cantina parte un camino de una finca particular que lleva a las ruinas del castillo.

Historia

La torre de Arias Cabrera fue una de las torres-cortijos características de la campiña cordobesa, con funciones tanto agrícolas como defensivas. Servía como almacén de productos, torre de señales y vigilancia de caminos, en comunicación con otros castillos y torres vigías. Posteriormente, se le añadieron elementos arquitectónicos que le dieron el aspecto de castillo con el que ha llegado hasta nuestros días.

A finales del siglo XIII, Payo Arias de Cabrera heredó de su padre, Pedro Ponce de Cabrera, "quinto hijo del conde Pedro Ponce de Cabrera", unas tierras próximas a Córdoba en la zona de Palomarejo. En ellas fundó la torre que lleva su nombre, en una región fronteriza sometida a constantes ataques musulmanes. Su hijo, Pedro Ponce de Cabrera, vasallo de Alfonso XI, fue el fundador del Señorío y primer señor de la torre. Contrajo matrimonio con doña Catalina Alfonso de Córdoba, hija del primer señor de Cañete, Alonso de Aguilar, vinculando así la familia Cabrera con la Casa de Aguilar.

La torre pasó a llamarse Torres Cabrera a partir de su constitución en mayorazgo, promovida por el VI señor de la torre, Fernando Díaz de Cabrera, gracias a las mercedes del rey Enrique III. Se casó con la hija del primer señor de Luque, Egas Venegas. Con el tiempo, Torres Cabrera aparece documentado como castillo en un pleito por su propiedad entre los hijos de Fernando Díaz de Cabrera: Pedro y Gómez Cabrera. Fue este último quien ganó el litigio y remodeló el castillo a finales del siglo XV, ampliando las dependencias de la primitiva torre y transformando su función militar en residencial.

En 1603, Baltasar Díaz de Cabrera, XI señor del castillo, fundó un mayorazgo que incluía los heredamientos de El Garabato y El Mármol. Esta tercera línea de los Cabrera de Córdoba fue la que recibió los títulos de Vizcondado y Condado de Torres Cabrera. Don Francisco Fernández de Córdoba y Cabrera, IV señor de los mayorazgos, paje de Felipe IV, ostentó el título de primer conde de Torres Cabrera. En el siglo XVIII, Torres Cabrera aparece registrada como parroquia, según documentos de la época.

En el siglo XIX, Ricardo Martel Fernández de Córdoba, IX conde de Torres Cabrera, llevó a cabo una gran restauración, reconstruyendo graneros y molinos aceiteros, y mejorando las estancias palaciegas. En la década de 1980, la Asociación Española de Amigos de los Castillos intentó instalar su sede en la fortaleza, bajo la iniciativa de Rafael Castejón y Martínez de Arizala, pero el proyecto quedó en el olvido y el castillo entró en un estado de abandono.

Descripción

El castillo está compuesto por una torre-fortaleza y una importante hacienda-cortijo. La torre es de planta cuadrada, con un sótano y dos plantas superiores, rematada con almenas. Se construyó con gruesos muros de fábrica mixta de piedra y verdugadas de ladrillo, reforzados en las esquinas con sillería regular. Las plantas interiores están cubiertas con cúpulas de ladrillo con aparejo anular.

La hacienda se organiza en tres cuerpos. El primero incluye la casa señorial, las bodegas de aceite y las cuadras. La casa señorial cuenta con dos crujías perpendiculares al acceso: la primera, de una sola planta, y la trasera, de dos. Se conservan marcos de puertas y restos de carpintería en madera de nogal, pintada de azul cordobés. En continuidad con la primera crujía se sitúa la bodega de aceite y, con la segunda, la antigua cuadra.

El segundo cuerpo forma un molino aceitero con una estructura en L, con una torre en el ángulo exterior y las piedras de molturación aún visibles. El tercer cuerpo dividía el espacio posterior de la hacienda en dos partes y estaba destinado a vivienda del personal de labor. Actualmente, carece de techumbre y se encuentra en estado de ruina.

Las cubiertas se construyeron con cerchas de madera; las del primer cuerpo son de escuadría trabajada, mientras que las del molino emplean rollizos. Se utilizó teja cerámica curva como material de cubrición.

Estado de conservación

Se encuentra en estado de ruina progresiva y corre el riesgo de hundimiento de su estructura.

Propiedad y uso

Propiedad particular de don Alfonso Martel y de Fonseca.

Protección

Declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, por resolución de fecha 24 de junio de 1985 (BOE 29-06-1985). Inscrito como BIC bajo la tipología de Monumento, publicado en el BOE el 29 de junio de 1985, número 155.

Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).

Libros y publicaciones

  • Nobiliario de los reinos y señoríos de España, F. Piferrer, Madrid, 1855-1861.
  • Castillo de Torres Cabrera, A.E.A.C., 25 de Marzo de 1983.
  • Diccionario Heráldico y Genealógico de apellidos españoles y americanos. Tomo 23, A. García Carraffa, (Pg. 137-148).
  • Los castillos de Córdoba, Mercedes Valverde Candil y Felipe Toledo Ortiz.

Fuentes y webs de interés

Fortificaciones próximas


CastillosNet agradece la colaboración de Luis Puey Vílchez